|
El nombre por el que se conoce al Bearded Collie hace referencia al termino “coalie”, un tipo de cordero propio de Escocia de cuya vigilancia se encarga este tipo de “Collie”. Las raices del Bearded, no estan claramente definidas. Según la teoría de algunos expertos, desciende del Komondor. Para otros es el fruto del cruce entre el Pastor Escocés y un Pastor Polaco, al de que hecho se parece, debido a que su tamaño no es excesivo. Sean cuales sean sus ancestros, el Bearded Collie nació en la región de los Highlands, en Escocia. Cabe recordar que en el siglo XVI los intercambios comerciales entre Polonia y escocia eran bastante frecuentes. Existen documentos que prueban la llegada a Escocia de tres pastores polacos (Nizinnys) en 1514. Poco después fueron cruzados con perros de pastor autóctonos especialmente con el Old English Sheepdog. A lo largo de siglos, el Bearded fue seleccionado con el objetivo de potenciar su gran valentía y capacidad para trabajar tanto con el ganado bovino como con el ovino. También se explota su capacidad de trabajar en solitario y tomar decisiones por si mismo, sin depender en absoluto de su pastor. Desde 1707 a principios de 1880 el Bearded Collie era utilizado para conducir a los rebaños desde el norte y el oeste de los Highlands hasta los mercados de ganado. En cuadros de 1771 ya encontramos algunos ejemplares de esta raza en los cuadros donde se retratan a los duques y duquesas. En el Libro “THE DOG OF Scotland”, escrito en 1891, D.J. Thomson Gray hace referencia al Bearded. Lo describe de la siguiente manera, “perro grande, de aspecto desgreñado y un manto que, sin parecer en absoluto un felpudo, está formado por un pelo de textura dura y fibrosa, con las orejas que caen a ambos lados de la cabeza”. En aquella época el Bearded no era un perro muy común en Escocia. Sin embargo, a pesar de esta relativa rareza, hubo un grupo de criadores que se unieron para trabajar conjuntamente, sobre todo en la zona de Glasgow. La prima exposición en la que la raza fue reconocida como tal tuvo lugar en Edimburgo, en 1897, bajo los auspicios del Scottish Kennel Club. Durante la exposición, se reservó una clase aparte para los perros de trabajo. El primer estándar del Bearded fue redactado e 1898, a iniciativa de Mrs. Hall Walter, y posteriormente fue modificado en varias ocasiones. A lo largo de las primeras décadas del siglo XX, ejemplares del Bearded siguieron participando en certámenes escoceses, aunque un numero muy limitado. Durante la primera Guerra Mundial, los avances en términos de creación de un club de raza, así como el número de registros en Kennel Club quedaron paralizados. A continuación fueron retomados especialmente gracias a los esfuerzos de una criadora que sentía pasión por la raza: Mrs. Cameron Millar. A pesar de todo, los efectivos del Bearded no aumentaron de forma espectacular y, de hecho, la raza estuvo a punto de desaparecer. |